El Palau Güell, obra de juventud de un Gaudí que ya dejaba entrever toda su genialidad

Se encuentra en Las Ramblas de Barcelona, bastante cerca del Liceu, por lo tanto, en un espacio muy céntrico de la capital catalana, pero pese a ello es una de las obras menos conocidas del genial arquitecto catalán y de fama mundial -gran referente universal- Antoni Gaudí. Asumiendo, por supuesto que tiene certa y justa fama, no está a la altura por nombre de La Pedrera, el Park Güell o, sin duda, la Sagrada Familia. Aún así, es un espacio de Barcelona muy recomendable de visitar, se sea o no seguidor del original creador catalán. (link al artículo)
La Sagrada Familia, con todo merecimiento, entre los mayores monumentos del mundo

Pocas veces pasa que la realidad supere a la ficción. De hecho esta es una frase muy manida, sobre todo del género cinematográfico o la crónica negra, que habitualmente suele usarse más bien con connotocaiones negativas. No es en este caso, en referencia a la Sagrada Familia, una basílica de más de 135 años de historia, iniciada a finales del siglo XIX y que curiosamente o para sorpresa de los menos avezados, no fue encargada inicialmente a Antoni Gaudí sino que el primer hombre que empezó a idearla -en base a los gustos neogóticos de la época- fue en 1882 Francisco de Paula del Villar. Desavenencias de tipo técnico o sobre el coste de los materiales hicieron que apenas unos meses más tarde, en 1883, ya fuera Gaudí quien tomara las riendas del proyecto, que disparó especialmente en términos creativos y de ambición arquitectónica. (link al artículo)
La estatua de Colón, uno de los iconos de Barcelona, que no señala a América y que se construyó para la Expo Universal de 1888

Es uno de los grandes iconos de la ciudad y esa es precisamente -o probablemente- una de las razones por las que, pese a los muchos debates sobre su vigencia e idoneidad, todavía sigue en pie (aunque con un debate profundo y muy serio a su alrededor). La estatua de Colón, situada al final de La Rambla, en la confluencia del Paseo de Colom y frente al Port Vell, se construyó con motivo de la Exposición Universal de 1888 celebrada en la capital catalana. Según se recuerda obtuvo una de las medallas de oro del certamen. Vino a culminar el proceso de embellecimiento de toda la zona por aquel entonces. (link al artículo)
Barcelona reivindica el valor del «Turó de la Rovira», sus baterías antiaéreas de la Guerra Civil y los posteriores barrios de barracas

No es díficil llegar, pero tampoco exageradamente simple: queda apartado del centro de la ciudad y de los grandes reclamos turísticos de Barcelona. No obstante, en los últimos años, pese a su ubicación -que podría ser equiparable a la del ParK Güell, que no ha frenado a nadie (tal es el magnetismo de la arquitectura de Gaudí)- se ha convertido en uno de los más interesantes y novedosos espacios para visitar en la capital catalana. Se llega hasta sus inmediaciones en autobús (que recorta mucho el esfuerzo) o en paseos tranquilos de una media hora o algo más desde cualquiera de las estaciones de metro cercanas. Cuenta, eso sí, con escaleras y pasarelas de madera que facilitan la llegada. (link al artículo)
La central térmica de ‘Las 3 chimeneas’ del Besós, patrimonio histórico marítimo

Es una de las zonas de Barcelona o de sus cercanías, en el término de Sant Adrià del Besós (a tocar de la capital catalana) que más se está transformando en los últimos años. De hecho, toda la desembocadura del río Besós después del gran y grave abandono institucional histórico arrastrado durante buena parte del siglo XX, está viviendo un lavado de cara y cambio espectacular. El propio río está ganando salud, con menos contaminación; empiezan a proliferar especies de peces, anfibios, llegan las aves… Y sus ribas, a ambos lados de sus aguas, se han acondicionado para la práctica deportiva, caminar, hacer yoga, jugar, dar un paseo… Llega el transporte, el moderno y recuperado con cierta nostalgia tranvía, que acaba prácticamente en sus inmediaciones una de sus líneas. (link al artículo)
«Els Quatre Gats», un clásico modernista, bohemio y frecuentado por artistas como Picasso, Rusiñol o Gaudí

«Els Quatre Gats» es un restaurante con mucha fama, en el centro de Barcelona, muy cerca del Porta de l’Àngel y la Catedral, entre las esquinas de las calles Patriarca y Montsió, de aires modernistas y ejemplo, muestra, de los aires bohemios, inspirados en la Francia de la época, de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su historia, en cualquier caso, es más corta y discontínua de lo que uno podría imaginarse. Se instaló en los bajos de un edificio de planta baja y tres pisos, obra de un joven e incipiente Puig i Cadafalch, que se había construído donde antes había un convento, el de «Nostra Senyora de Montsió», que se trasladó «piedra a piedra» primero a Rambla Catalunya con Roselló y, más tarde, fuera de Barcelona. Era dominico y de difícil encaje con los aires anticlericales de comienzos del siglo XX. (link al artículo)
El Mercat de la Boqueria, desde 1836

Llama la atención el gentío, bullicio, de personas que se concentra en su entrada principal viniendo desde las Ramblas, en Barcelona. Pero no es de extrañar. Aparece en todas las guías de viajes sobre la capital catalana y, según leemos, para la CNN, se trata de «uno de los mejores mercado del mundo«, considerado de este modo en los últimos años. Para los vecinos, en cualquier caso, existe el temor que acabe fagocitada por su éxito entre los visitantes y se convierta más en un entretenimiento para turistas que un equipamiento para los ciudadanos. Posturas dificiles de conciliar, aunque no imposibles. El tiempo dirá. (link al artículo)
Las columnas de Augusto, el gran y descomunal secreto romano de Barcelona

Cuatro columnas de nueve metros de altura y unas dimesiones y tamaño imponentes y espectaculares son motivo más que suficiente para que se tratara de un espacio masivo, lleno de gente, completo de visitantes interesados también por la cultura y por conocer algo más sobre uno de los grandes y más potentes vestigios de la Barcelona romana de hace cerca de 2.000 años de historia. La realidad, en cambio, es que incluso muchos de los vecinos de la Ciudad Condal desconocen su existencia. ¿Su anónimato será algo deliberado? (link al artículo)
Galerías Maldá: un nuevo y exitoso espacio para el ‘universo freaky’ en Barcelona

Hacía años que presentaban un aspecto bastante desolador y las perspectivas tampoco eran demasiado positivas para el futuro más inmediato. Las Galerías Maldá, en el centro de Barcelona, cerca de la Plaza del Pi y las Ramblas, hacían frente a un futuro muy poco halagüeño. Parecía -como ha pasado con otras galerías comerciales- que se verían abocadas al cierre o venta pero las cosas cambiaron hacia finales de 2017. Y de una forma muy drástica. Detrás de ese cambio se encuentran varios comerciantes de productos o del entorno freaky que le han dado la vuelta, como se dice coloquialmente, como a un calcetín. Ya en las últimas semanas de aquel año abrieron algunas tiendas que incluso el día de su estreno registraban colas de entrada. El escenario durante 2018 dio un vuelco radical. (link al artículo)
L’Auditori, uno de los grandes templos musicales de Barcelona y Catalunya

Inaugurado oficialmente en marzo de 1999, el Auditori de Barcelona es uno de los grandes equipamientos culturales y musicales de la capital catalana y Catalunya, sede permanente de la Orquesta Sinfónica de la ciudad condal y Nacional de Catalunya y sede también de la Escuela de Música de Barcelona y del Museo de la Música. Casi nada. Cuenta con cuatro salas, con capacidad para unas 3.500 localidades aproximadamente y una superfície de 42.000 metros cuadrados. (link al artículo)
Los Encantes de Barcelona, arquitectura futurista para uno de los mercados más antiguos de Europa

Hacía años que se hablaba sobre el traslado de los viejos Encantes de Barcelona a un nuevo emplazamiento, dentro de la reforma integral de toda la zona de las Glorias y que incluye además del Teatro Nacional de Catalunya y el Auditori, el Museo del Diseño o un poco más alejado el distrito tecnológico del 22@. De hecho, desde mediados de los años 2000 se barajaba dicha posibilidad dentro de un proyecto más amplio, todavía no completado y que se ha retrasado -también en buena medida como consecuencia de la crisis económica- hasta nuestros días. En el caso de los Encantes, ahora ya conocidos como «Nuevos Encantes», el cambio de ubicación se produjo en septiembre de 2013. Hoy, uno de los mercados más antiguos de la ciudad y de Europa, se encuentra bajo una cubierta futurista de 24 metros de altura y que alberga por debajo hasta cuatro plantas, incluídas un aparcamiento con capacidad para 300 vehículos, zonas de carga y descarga, almacenamiento, una sala polivalente, oficinas, o en las plantas superiores, también una zona de restauración. Ocupa, en conjunto, más de 33.000 metros cuadrados de superfície. (link al artículo)
La Fira de Santa Llúcia, desde 1786: una tradición que marca la Navidad

Dicen que muchos barceloneses tienen la sensación que empieza la Navidad cuando ven la Fira de Santa Llúcia montada en la Plaza de la Catedral. Este año lleva allí desde el 30 de noviembre y estará montada hasta el día 23 de diciembre. Es para muchos -también turistas- un lugar especial que, evidentemente, respira la Navidad por sus cuatro costados gracias a sus más de 280 paradas. Se pueden encontrar desde las más diversas figuras para el belén a adornos varios -originales o más tradicionales-, árboles, musgo o artesanías. De hecho, la Fira está organizada en tres zonas: una pensada para todo tipo de elementos decorativos y figuras del belén, una segunda parte que llaman «del verde» y una tercera para productos artesanales tales como joyas u otros elementos. (link al artículo)
La Plaza de Sant Felip Neri, un rincón con encanto en el Gótico que esconde una trágica historia

Muy cerca de la Catedral de Barcelona, cogiendo la calle del Bisbe y torciendo la primera a la derecha llegamos a una de las plazas con más encanto del barrio Gótico de Barcelona. Algo escondida, se trata de un rinconcito precioso, bastante tranquilo, incluso silencioso y no exageradamente turístico -solo a excepción de los habituales grupos de tour por el barrio-. A pesar de ello no presenta, ni remotamente, el aspecto masificado de muchos otros puntos de la capital catalana. Puede que esa sea otra de las razones por las que mantiene ese aire que la hace única. (link al artículo)
El Arco de Triunfo, gran icono de la BCN actual que remite a la Exposición Universal de 1888

Cientos o miles de turistas pasan cada día por debajo de este gran icono de Barcelona, incluso en días como grises y poco atractivos en la capital catalana. Personas venidas de todos los lugares del mundo quieren inmortalizar su visita con una instantánea en esta parte de la ciudad. Parejas (muchas), familias, amigos y amigas, gente haciéndose selfies, grupos en bicicleta… Punto de encuentro para realizar actividades, vecinos que cruzan… Muchos pasan cada día pero pocos probablemente sepan (muchos de nosotros no lo hacíamos) que el Arco de Triunfo se construyó para la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Era, de hecho, su puerta principal. Se construyó en línea con las tendencias eclécticas del modernismo del momento (y también europeo) que combinaban diversos estilos. En el caso de este interesante monumento combinaron estilo clásico con neo-mudéjar, todo sobre una capa de color rojo propia del ladrillo usado y que lo caracteriza. La obra fue concebida por Josep Vilaseca. (link al artículo)
La Modelo, una cárcel en el centro de Barcelona que fue una gran anomalía

Durante muchos años se habló y especuló sobre el cierre de la cárcel La Modelo. Ya en los años setenta se era plenamente consciente que era una gran anomalía entrometida en el tejido urbano de Barcelona, en la Esquerra de l’Eixample, que debía desaparecer para liberar espacio y facilitar una planificación urbana y vecinal más coherente con el momento. Lo cierto, en cualquier caso, es que cuando se abrió en 1904 pasó precisamente por ser algo completamente distinto a lo que acabó por ser. Entonces, era un equipamiento penitenciario innovador basado en las teorías del jurista y filósofo británico Jeremy Bentham y que dio lugar a su diseño panóptico, con una garita central para los vigilantes desde donde controlar seis galerías y 600 celdas. (link al artículo)
La cara más ‘surfera’ de las playas de Barcelona

Todos conocemos la cara más popular y vistosa de las playas de Barcelona, la del verano y el buen tiempo cuando miles de personas se agolpan en la arena, chiringuitos y paseos de Barcelona, concentrados en los lugares más populares. Cierto también que hay quejas de incivismo y problemas de convivencia, pero al margen de todo esto hay mucho más en esta parte de la capital catalana. Nuevos fenómenos, que van ganando terreno. (link al artículo)
«La Bombeta», un clásico de la Barceloneta

Ya había ido alguna vez y me había gustado bastante, pero ésta venía aconsejado por una persona (que me acompañaba), buena conocedora de los locales -muchos- con más solera de Barcelona. Domingo, pasada la hora de comer y nosotros buscando algún sitio donde picar algo. Cogemos el Paseo Joan de Borbó, después de dar un agradable paseo bajo un sol suave de febrero. Mucha gente, como de costumbre. Nosotros teníamos ya el rumbo claro. Destino: «La Bombeta», uno de los locales de tapas típico y auténtico del barrio marinero -aunque con sus matices- de la Barceloneta. (link al artículo)
La Estación de Francia, gran exponente de la ‘Arquitectura del Hierro’ en Barcelona

Está algo «en desuso» o «de capa caída». Esas son algunas de las expresiones sobre la Estación de Francia de Barcelona en los últimos tiempos. Está claro que ya no es uno de los grandes y principales nudos ferroviarios de la capital catalana, que ha pasado a otros puntos y sobre todo a la Estación de Sants. Aún así, la Estación de Francia es, de lejos, la más bonita (o esa es nuestra impresión) y, además, según datos de Adif, sigue teniendo un peso significativo en el tráfico de personas y líneas de media distancia. Los Cercanías sí que han pasado a moverse por otros lados. (link al artículo)
El Palau de la Música: pequeño paseo por su zona de acceso libre y gran muestra modernista

Situado en el barrio de Sant Pere, bastante o muy céntrico, a unos centenares de metros de la Plaza Urquinaona y tampoco muy lejos -a apenas menos de diez minutos a pie- de Plaza Catalunya, se encuentra una de las grandes joyas del modernismo catalán y punto de encuentro social y económico de los poderes fácticos de Barcelona. Todavía muy afectada su imagen por el desfalco de hace una década protagonizado por sus últimos responsables y que se cifra en más de 30 millones de euros, trata de dejar atrás aquella etapa. (link al artículo)
El Park Güell, de proyecto de urbanización a gran parque de fama mundial

Con el comienzo de julio (2020) se acaba, más o menos, el periodo de gracia que permitía el acceso gratuito a uno de los parques más bonitos y populares del mundo: el Park Güell, obra del genial Antoni Gaudí, localizado en Barcelona y uno de los grandes atractivos de la capital catalana, muestra de gran creatividad y espacio urbano y verde. Con la pandemia y la desaparición de los turistas, el Ayuntamiento permitió durante el periodo de desescalada y hasta el 1 de julio el acceso sin entrada a quien quisiera. Con ello, muchos de los vecinos de la ciudad se acercaron para redescubrirlo, seguramente y sin extrañeza, con sorpresa por su diversidad y planteamiento. (link al artículo)
El Mercado de Santa Caterina: diseño y gastronomía, ‘con gusto’

Ha vivido una remodelación en las últimas décadas que lo ha convertido en toda una referencia de Barcelona, no solo entre los mercados sino como rehabilitación arquitectónica y del espacio urbano, obra del despacho EMBT (Enric Miralles Benedetta Tagliabue). Destaca especialmente y es por ello muy conocido, su cubierta de mosaicos, de estilo gaudiniano, ondulante e inspirada en los colores propios de las paradas de fruta y verduras, que caracterizaron y caracterizan este interesante espacio de comercio y vecinal: el Mercado de Santa Caterina. Según se desprende de su historia, fue el primer mercado cubierto de la ciudad, inaugurado tras cuatro años de obras en 1848. (link al artículo)
Santa María del Mar, ‘la iglesia del pueblo’ y todo un fenómeno literario de alcance planetario

Ildefonso Falcones la hizo mundialmente conocida hace unos años con su libro «La catedral del Mar», que se vendió como churros por todo el mundo con cifras millonarias y que, además, algún tiempo más tarde del rutilante éxito editorial, se tradujo también en una serie de notable factura y que incluso se estudió la posibilidad que fuera una producción multinacional con actores de Hollywood. El resultado final, en cualquier caso, fue más que bueno. El espacio protagonista de aquella novela que tantos lectores aglutinó fue y es la Iglesia de Santa María del Mar, en el barrio de la Ribera de Barcelona. Su aspecto exterior pero sobre todo interior la convierten posiblemente y con el perdón de la Sagrada Família -que juega en otra liga- como la más bonita de la ciudad, incluso por delante -aunque más sencilla- que la Catedral. (link al artículo)
«El mundo nace en cada beso», un fotomosaico en BCN convertido en icono de la libertad

Se inauguró en julio de 2014, dentro de los actos conmemorativos del Tricentenario, derrota de Barcelona en 1714 frente a las tropas borbónicas. El tema era abierto pero el eje estaba claro: «la libertad». El fotomosaico, que desde entonces luce en la Plaza Isidre Nonell, en el distrito de Ciutat Vella, lo conforman un total de 4.000 azulejos, mandados por los lectores de El Periódico, estructurados y concebidos para dar forma a esta imagen por el fotógrafo y artista Joan Fontcuberta. (link al artículo)
El «Bosc de les Fades»: magia, sueños y entretenimiento, en un café único

Es un ‘clásico’ de Barcelona, que hace ya tiempo que funciona en la capital catalana: situado en la parte de abajo de las Ramblas, muy cerca o bastante de la estatua de Colón y, sobre todo, del Museo de la Cera. Su entrada no es particularmente fácil, pero tampoco excesivamente complicada: a través de un pequeño pasaje y torciendo a la derecha. Se encuentra en el Pasaje de la Banca, número 7. La visita, sin duda, merece la pena. Nosotros la hicimos en un día lluvioso, de algo de frío, anocheciendo, en fin de semana y por la tarde. Condiciones climáticas, pensamos, perfectas para meterse en este rincón de la ciudad catalogado como «café». (link al artículo)