Top stories

Teruel y su gran patrimonio mudéjar, incluido en la lista de la UNESCO

Lo fácil sería empezar remitiéndonos a la plataforma «Teruel existe» para, de forma consciente e intencionada, reafirmar que evidentemente que sí que lo hace. En cualquier caso, se trata de una iniciativa que está haciendo mucho por aquella región y su capital, para ponerla en el mapa y reclamar más apoyo y sensibilidad por parte de las instituciones. Es, en buena medida, gracias a ella, que muchos tenemos su nombre en la cabeza. Por desgracia y de forma injusta, no tanto por su atractivio turístico – y que lo tiene-.

Salimos del hotel, muy céntrico, y a pocos metros nos encontramos con la Plaza del Torico, con la figurita singular en lo alto de una columna y que llama la atención por sus dimensiones, probablemente no acordes con el tamaño y la bravura del animal real pero que dota a la escultura de un aspecto casi tierno. En nuestro caso, parte de la estructura estaba cubierta por un árbol de Navidad, con el toro en lo alto, coronando y con una buena perspectiva sobre el conjunto de la plaza, que durante los días que estuvimos pudimos comprobar que es el centro social de la ciudad. No muy lejos -en ningún caso hay que caminar mucho, ya que Teruel se puede visitar sin demasiada prisa en una mañana a paso tranquilo-, se encuentra la Escalinata Neomudéjar, a la que se llaga tras pasar por debajo de la Torre de El Salvador, del mismo estilo y que junto a la de San Martín -ambas, del siglo XIV- son también dos de los grandes iconos de la ciudad. La Torre, desde abajo, impresiona por sus dimensiones, si bien ofrece cierta riqueza -tampoco excesiva- ornamental de estilo árabe, que le otorga un aspecto delicado y amable.

Las dos torres junto con la Catedral son parte sustancial de la muestra de estilo mudéjar de Teruel, declarado Patrimonio de la Humanidad a mediados de los años ochenta del pasado siglo por la UNESCO y que es de lo mejor de este estilo -mezcla de románico y gótico, con motivos decorativos musulmanes- que se puede ver en el país y en la comunidad aragonesa. En concreto, el aspecto exterior de la Catedral es particularmente bonito y original. Data de mediados del siglo XIII, junto a la Torre de San Pedro adyacente. Del edificio destaca sobre todo la techumbre que, como comentaron durante la visita que realizamos, es parte estructural del edificio y que fue cubierta siglos más tarde por una bóveda que se vio afectada por una bomba durante la Guerra Civil. En los años cincuenta, necesitada de una reforma, se decidió derribar lo que quedaba y recuperar la techumbre original, que hoy luce sobre nuestras cabezas y que a tenor de la experta que nos dio las explicaciones parece que fue todo un acierto. Visita, por cierto, interesante y que guiada nos costó lo mismo que la entrada simple: sobre unos seis euros. La visita dura unos 40 minutos, que se hacen amenos, llenos de historia, curiosidades y francamente recomendable.

Al lado se encuentra otro de los grandes reclamos de la ciudad: el mausoleo de Los Amantes de Teruel. Una historia trágica de amor eterno, que sucede en el siglo XIII, entre dos chicos de buena familia que se ven separados por la falta de posibles de él, Diego. Éste decide, para satisfacer las exigencias del padre de ella, Isabel, ir a la guerra bajo la promesa de hacerlo antes de cinco años y volver en buena posición -que lo hará pero tarde-. Durante ese tiempo, ella espera pero nada se sabe de él, acabando por casarse con el pretendiente preferido del padre, del linaje de los señores de Albarracín, a los 5 años y un día. Misma fecha en la que Diego vuelve a Teruel. Dolido aunque consciente que estaba fuera de plazo, decide colarse en la alcoba de ella para pedirle el beso que tanto había deseado durante los años en el frente pero ella no quiere romper sus votos y lo rechaza. La negativa lleva como reacción a la muerte repentina de Diego. Durante el entierro, Isabel le da el beso negado y fallece a su vez.

No sabemos hasta que punto esta leyenda es o no real pero es parte consustancial del encanto de esta pequeña ciudad maña, que todavía mantiene en pie algunos de los torreones de la antigua muralla que protegía y todavía conserva el núcleo del municipio y que también ofrece otros atractivos como el Puente de la Reina o, paralelo y más moderno, el Puente Nuevo.


(Más fotos en nuestro perfil de Instagram: @ev_revista)

0 comments on “Teruel y su gran patrimonio mudéjar, incluido en la lista de la UNESCO

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: